
tengo la sensación últimamente de que cuando la gente habla muchas veces de reivindicar sus derechos, de lo que realmente están hablando es, o bien, de hacer lo que les da la gana, o de tener los mismos derechos que los demás pero no las mismas obligaciones.
yo soy el primero que defiende la libertad y la igualdad. todos debemos tener los mismos derechos de vivir en paz y tranquilidad y de acceder a los mismos derechos sociales que tienen los demás. lo que pasa, sin embargo, es que los derechos de unos suelen terminar donde empiezan los de otros.
concretamente me he fijado últimamente en las polémicas que han surgido con el plan bolonia y la ley antipiratería que se debate en francia y que podría llegar a españa de la mano de la nueva ministra de cultura, ángeles gonzález-sinde.
para empezar, estoy a favor de ambas cosas. primero, el plan bolonia es necesario para acabar con el abuso del sistema educativo. cuando alguien en españa se pasa 10 años estudiando una carrera de 4 es porqué es barato y no se piden responsabilidades. el derecho de una persona a acceder a la universidad y a obtener un título no debe suponer un coste de seis años adicionales de estudio a cargo de los impuestos de todos. mi carrera en ee uu le costó a mis padres más de 100.000 euros, y por lo tanto yo era consciente de que no era simplemente un derecho, sino que tenía la responsabilidad de estudiar. aquí no pienso que se deban aumentar los costes, pero si pedir responsabilidades.
segundo, la ley antipiratería me parece muy bien. admito que me he bajado muchas cosas ilegalmente, ya que a pesar de su ilegalidad no estaba controlado por nadie. después de años de existencia de los sistemas p2p, veo que realmente hay victimas detrás de este abuso. cualquier artista que graba un disco o produce una película, no tiene porque regalar su trabajo, ya que los demás tampoco regalamos el nuestro. siempre han existido las grabaciones, pero la piratería ha creado un mercado negro al que todos pueden acceder. el coste a nivel mundial es bestial, y mientras muchos revindican el derecho de bajar lo que quieran, se pierden puestos de trabajo y en general la cultura se merma. en españa, nos quejamos del coste de los cds y películas, pero ese coste solo se reducirá cuando deje de existir la piratería y se liberalice el mercado, creando más competencia.
en fin, aprovecharse de los ingresos de los demás o directamente robar, no son derechos. como sociedad seríamos más fuertes si nos dedicáramos a defender los derechos de los que no los tienen, y no a defender nuestro “derecho” a hacer lo que queramos.










